Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Leyenda

Química o alquimia

"Le preguntaron al Maestro cuál era la diferencia entre la química y la alquimia en las relaciones de pareja y contesto estas hermosas y sabias palabras: - Las personas que buscan "Química" son científicos del amor, es decir, están acostumbrados a la acción y a la reacción. Las personas que encuentran la "Alquimia" son artistas del amor, crean constantemente nuevas formas de amar. Los Químicos aman por necesidad. Los Alquimistas por elección. La Química muere con el tiempo, La Alquimia nace a través del tiempo... La Química ama el envase. La Alquimia disfruta del contenido. La Química sucede. La Alquimia se construye. Todos buscan Química, solo algunos encuentran la Alquimia. La Química atrae y distrae a machistas y a feministas. La Alquimia integra el principio masculino y femenino, por eso se transforma en una relación de individuos libre y con alas propias, y no en una atracción que está sujeta a los caprichos del ego. En conclusión, dijo el Maes...

El Hombre que contaba historias

Había una vez un hombre muy querido en su pueblo porque contaba historias. Todas las mañanas salía del pueblo y, cuando volvía por las noches, todos los trabajadores del pueblo, tras haber bregado todo el día, se reunían a su alrededor y le decían: –Vamos, cuenta, ¿qué has visto hoy? Él explicaba: –He visto en el bosque a un fauno que tenía una flauta y que obligaba a danzar a un corro de silvanos. –Sigue contando, ¿qué más has visto? –decían los hombres. –Al llegar a la orilla del mar he visto, al filo de las olas, a tres sirenas que peinaban sus verdes cabellos con un peine de oro. Y los hombres lo apreciaban porque les contaba historias. Una mañana dejó su pueblo, como todas las mañanas… Mas al llegar a la orilla del mar, he aquí que vio a tres sirenas, tres sirenas que, al filo de las olas, peinaban sus cabellos verdes con un peine de oro. Y, como continuara su paseo, en llegando cerca del bosque, vio a un fauno que tañía su flauta y a un corro de silvanos… Aquella noche, cuando re...

La leyenda de Xóchitl y Tonatiuh

Cuentan que en un pequeño valle vivía una hermosa joven llamada Xóchitl. Era tan hermosa que todos los hombres de aquella tierra anhelaban conquistar sus encantos. Tal era su belleza que el astro rey, el Sol, quedó atrapado en ella desde la primera vez que la vio. Todos los días, el Sol la seguía desde su casa hasta la orilla del río, donde Xóchitl permanecía sentada durante horas para peinar su hermosa y larga cabellera. Un día, el Sol ya no pudo más; decidió bajar a la Tierra, en su forma humana, y de esa manera conquistar el corazón de Xóchitl. Por la tarde, luego de concluido su trabajo de calentar y proporcionar luz a la tierra, el Sol bajó a un lugar alejado del valle para no ser descubierto, cubriéndose con un gabán y un sombrero. Tras caminar por algún tiempo, se acercó al lugar donde vivía su amada Xóchitl, se presentó ante ella con el nombre de Tonatiuh y la joven quedó encantada de aquel hombre apuesto, decidió aceptar su invitación para verse al atardecer. Y así transcurrie...