Doña Chole traía un dolor muy fuerte en el pecho; ciertamente la molestia la había tenido durante años pero últimamente se había hecho insoportable vivir así. Se encaminó entre la maleza y subió cuesta arriba del cerro buscando el hogar de la curandera. Allí estaba ella, afuera de su jacal dando de comer a sus gallinas. Doña Chole le explicó a grandes rasgos los síntomas de su enfermedad: -Me duele el pecho y me cuesta respirar, aveces se me atoran los suspiros en la garganta y me dan ganas de llorar. -¿Desde cuando empezaste con ese dolor? -Desde muy chamaca, tendría yo unos 12 o 13 años -respondió Doña Chole mientras se sentaba en la banquita de madera- -A ver cuéntame porque te empezó el dolor, acuérdate bien como fue porque de la enfermedad depende el remedio. Doña Chole se quedo pensativa mirando hacia los granos que se disputaban las gallinas, luego cerró sus ojos y una lágrima salió de ellos. La curandera la miraba atenta sin decir nada. -Me empezó el dolor cuando él se fue...
Blog de Jose Medina Maciel